miércoles, 10 de febrero de 2016

Dresden- Dritte Beschreibung

Das Blut lief von meiner Hand, der schnitt ist tief.Mehrere Tage sind vergangen, seit die letzte Bombe fiel. Noch steht der eigenartige Rauch, der seltsame geruch nach verbrannten Fleisch in der luft.
Nur ein Nachbar ist noch am leben, ein Junge von 7 Jahren. Er kam vor mir aus seinem Luftschutzkeller. Zufällig erzählte er mir, sah er wie jemand versuchte , einem Qualenden zu helfen und dabei selbst verbrannte.
Was raucht darf nicht berührt werden! Tausende starben im Todeskampf nach den Bombardierungen, ohne etwas tun zu Können, ausser die eigene Verbrennung zu überleben.
Nchdem wir un sum die Toten Kümmerten, begannen wir die Ziegel zu säubern. Zuerst verkratzten meine Hände, nach kurzer  Zeit hatte ich Wunden . Den ganzen tag verbrach ich mit dieser Arbeit um nicht ins grübeln zu kommen.  Erst jetzt bemerke ich das ich minutenlang auf meine Wunden starte.
Ich hebe von dem staub auf.  Asche der Heuser, geschefte und Personen. Ich hebe mehr auf vom Boden und umschliese es fest um es, zusammen mit dem Blut meiner Hand an mich zu binden – Es ist meins.

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La sangre corre de mi mano, me corté con profundidad.
Han pasado varios días desde la última bomba. Aún hay algo de ese extraño humo, de ese extraño olor a carne quemada.
Solo uno de mis vecinos está vivo, un niño de 7 años. Él había salido de su refugio antes que yo. De casualidad, me contó, vió como alguien intentó ayudar a un “humeante”, pero comenzó a quemarse ese también.
Donde hay humo, no se toca. Miles murieron en agonía pos bombardeo, sin poder hacer nada, solo ver ser consumidos.
Luego de ocuparnos de los cuerpos, comenzamos a limpiar ladrillo por ladrillo. Primero se rasparon mis manos, en poco tiempo ya tenía cayos. Paso todo el día en esa labor. Hace que no piense, que mi mente esté ocupada.
Recién me doy cuenta, pasé minutos mirando fijamente la herida, perdida.
Tomo de ese polvo que hay por todos lados. Cenizas de casas, de hogares, de negocios, de personas. Agarro más desde el suelo y apretó con fuerza, lastimándome más… queriendo aferrar eso a mí, junto al líquido que emana de mi mano.
Es mía.

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